jueves, 10 de enero de 2019

SANIDAD MILITAR

LA BÚSQUEDA DE HERIDOS EN LA NOCHE

La búsqueda y evacuación de los heridos, en el campo de batalla, ha sido una de las obsesiones de la sanidad militar. La tarea se hacía más difícil durante la noche, donde la presencia de luz ponía en riesgo la vida de los sanitarios. En la Primera Guerra Mundial se generalizó el uso de perros.


Probablemente se usase cualquier tipo de elemento de alumbrado al alcance.


En la literatura del siglo XIX y principios del XX, se dice que los alemanes utilizaban linternas de colza mezclada con petroleo y antorchas resinosas (teas). El ejercito español habla de la posibilidad de utilizar linternas de acetileno, pero prevé linternas marinas, inspirándose, sin duda, en la Sanidad Militar Francesa.

LAS PRIMERAS AMBULANCIAS

En 1887 se edita "Traité des Manoeuvres D´Ambulance..." (fuente Gallica), donde se describen los vehículos y su equipamiento.


Durante el día, se exhibe la bandera francesa y la de la Cruz Roja. Durante la noche, del mástil, se cuelgan dos linternas marinas, una blanca y otra roja.

 
Aunque es poco probable que las dos linternas de la presente colección se utilizasen para este fin, son exactamente de esa clase:


 
Este tipo de linternas marinas se fabrican desde mediados del siglo XIX, son muy sólidas y al tener dos asas se pueden tensar entre sendos cabos permitiendo su uso en condiciones extremas. Las dos linternas, la blanca y la roja, iban embaladas en sus respectivas cajas.


Las cajas tenían un sitio concreto en el carruaje.


Además, en la ambulancia se encontraban otros dos tipos de lámparas. Una de vela con reflector.


Otra, más ligera, destinada a los brancardiers, alimentada por aceite vegetal. Los bracandiers eran los camilleros o sanitarios que recogían a los heridos en el campo de batalla. Como dato curioso, decir que en el primer decenio del siglo XX, la sanidad militar francesa fue sustituyendo el aceite vegetal por petroleo y solo dejó las linternas de los bracandiers con aceite vegetal.


LANTERNE AVEC RÉFLECTEUR ET SOUCHE
 
 Este tipo de faroles no solo formaban parte del equipamiento de las ambulancias, tambien eran usadas en hospitales y en cualqier servicio relacionado con la sanidad militar, incluso en la veterinaria.


LANTERNE AVEC RÉFLECTEUR ET SOUCHE CLIN

Numerosas marcas fabricaron este modelo de farol, del que Florian Garnier hablará en un próximo Cahier d´Albi.

 
 Se trata de un farol de vela impulsada pr resorte, con un reflector, una cadena para suspenderlo y un dispositivo para colgarlo del botón de la guerrera.

 
La chimenea está constituida por el típico domo de cobre, atravesado por un tubo horizontal (diseño relicto de las primeras linteras de artillería y de señales de persianas del ejercigo francés).
 
 
El pie con el resorte y la vela se retrae para facilitar el transporte.
 
 
 Y la base de éste permite que el farol sea usado, también, como lampara de mesa.
 
 Al parecer, este ejemplar, junto con un farol de ambulancia, se expusieron en la conmemoración de los 100 años de sanidad en Francia. Una etiqueta de cartón de apariencia muy antigua (pero escrita a bolígrafo), acompañaba a la linterna: "Doctor Chagnaud medico ayudante mayor del regimiento 91 1914".

 
"Farol entregado a los bracandiers para alumbrar la busqueda de los heridos 1914". Es muy poco probable que este farol hubiese pertenecido al famoso dóctor que escribió sus experiencias sobre la Primera Guerra Mundial.
 
 
Este constructor parisino, fabricó péndulos de relojes y diversos tipos de faroles en la segunda mitad del siglo XIX y hasta el año 1898, siendo en 1899 sucedido por Dorvaux que fabricará este modelo, al menos hasta 1912.
 

 
Este último ejemplar no pertenece a la colección.
 
LOS FAROLES DE LA NEUTRALIDAD

El 26 de octubre de 1895, aparecen, en la publicación "Revue du Cercle Militaire" (fuente Gallica), las linternas inventadas por M. Dotin. Aunque no son un prodigio de la ingeniería del alumbrado, trataban de evitar las confusiones, tan peligrosas como frecuentes, que se producían por el uso de la combinación de linternas marinas. Estos faroles se podían usar con petroleo, aceite o velas.


Debían estar iluminadas durante toda la noche y durante el día servían de insignias equivalentes a las banderas (bandera francesa y de la Cruz Roja).

EL ACUERDO SOBRE LAS LUCES

Si bien es cierto que el emblema de la Cruz Roja, sobre fondo blanco, fue adoptado de forma general en banderas, brazaletes, edificios, etc, el llegar a un acuerdo sobre las luces no fue tan fácil. Aún hoy existe polémica sobre este particular.
El texto que acompaña al dibujo que hemos reproducido en el párrafo anterior, dice literalmente: "todo el mundo sabe que las formaciones sanitarias, hasta ahora, estaban señaladas, durante la noche, por una linterna marina roja y otra linterna marina blanca...". Sin embargo, el manual para las tropas sanitarias del ejército y la marina de Estados Unidos, escrito por Charles Field Mason, en su edición de 1917, menciona que los sanitarios militares de EEUU, utilizarán luces verdes en el campo de batalla. Para las ambulancias, un farol de luz blanca y otro de luz verde. Para los hospitales, dos faroles verdes.

LAS LÁMPARAS PONCEVERA
 
 André Ponzevera, oficial del ejercito francés, patenta un generador de acetileno, a base de carburo, en 1905 y en abril de 1912, la tapa del foco de una linterna de acetileno para buscar heridos en el campo de batalla, sin ser visto por el enemigo.



Aunque en esta patente, publicada en septiembre, ya se perfilan las líneas generales de lo que será la linterna de acetileno para ambulancias, en la patente solicitada en ese mes y publicada en febrero de 1913, se detalla en su conjunto.


En esencia se trata de un generador de acetileno, donde un cilindro con carburo de calcio se sumerge en el depósito de agua.


 
 El acetileno saldría, por la parte superior, desde donde llegará al foco.


Un asa superior, replegable, con un hueco para la boquilla de repuesto.

 
 Este ejemplar es original, exceptuando la puerta delantera con los contrapesos, SE TRATA DE UNA RÉPLICA, basada en las patentes y diversas fuentes; pero sobre todo, en las fotografías de Claude Etienne. Merci Claude.

 
 
El grifo regula la salida del gas y los cambios de presión hacen que el agua actue sobre el carburo, generando más acetileno. La luz se proyecta libre con la trampilla abierta.

 
 Gracias a los contrapesos, la puerta se cierra de forma automática, ocultando la luz.

 
La pequeña trampilla, sobre la puerta, se puede abrir o cerrar, como luz discreta. Suele estar provista de un cristal rojo, que da una luz más difícil de ver.

 
 Ponzevera diseñó diversos generadores de más tamaño e incluso lámparas de techo. Todo dirigido a ambulancias y hospitales de campaña. Por ello, estos aparatos llevan un caduceo en la plaquita del fabricante.

 
En este punto, mostrar algunas de las fotografías que me envió Claude Etienne para poder reproducir la puerta. El perfil  y el contrapeso.

 
 La puerta de frente, con la trampilla (original).

 
La trampilla abierta, con el vidrio rojo.


Aunque el modelo primitivo era algo distinto, según se comprueba en la fotografía de la publicación Revue Aérienne del 10 de marzo de 2013 (Fuente Gallica).


Un modelo que se perfeccionaría para su uso masivo por el ejército francés, tal como nos ha mostrado Jean Paul Delacruz en su página Eclairages d'autrefois, de jadis et de naguère. De la revista La Science et la Vie, de junio de 1916, en plena Primera Guerra Mundial (fuente Gallica), donde se observa un almacén de la Sanidad Militar, francesa, repleto de lamparas. Las del fondo serían linternas marinas, rojas y blancas, según el texto.


A la derecha y abajo, los diversos modelos de ponzevera. En este punto vuelvo a recurrir a las fotografías de Claude Etienne sobre su magnífica colección. Todos los modelos y el arcón de la lámpara de techo.
 

El arcón abierto, conteniendo la lámpara de techo y el generador de acetileno.


FAROL DE LA CRUZ ROJA

En crónicas de la Primera Guerra Mundial se habla de luces de la Cruz Roja en el campo de batalla. En la obra de José Luis Blanco Lorenzo sobre La Cruz Roja del Ferrol en la Monarquía de Alfonso XIII, de 2011, incluye un farol distintivo en el equipamiento de la ambulancia que será llevado por un portafarol.
Pero ¿existe realmente un farol standard de la Cruz Roja?


Tal vez uno solo no, pero sí hay ciertos modelos que parecen repetirse. Uno de esos faroles es el que se presenta en esta colección.



No se trata de un farol muy grande y está guardado en una caja de madera.


En la tapa de la caja está escrito: "LUZ DE LA CRUS ROJA"; con errata y todo. Lo que indica que se trata de un farol de un país donde se habla español; probablemente España.



Al extraerlo de la caja, se ve que es de latón y sus cuatro caras son de vidrio esmerilado con una cruz roja de cristal en cada una. Estos cristales están protegidos por unas guardas de latón plegadas que se montan para dar solidez al conjunto. En cierto modo recuerda a una linterna marina.


En el interior, un tubo portavelas con resorte.



Dicho tubo se despliega hacia abajo quedando la linterna totalmente montada.

UNIVERSALIDAD DEL FAROL ANTERIOR

Cómo ya se ha indicado, es muy probable que este farol haya pertenecido a una ambulancia española. El tratar de encontrar otros ejemplares en España o Europa ha sido inútil, sin embargo, en Japón se han encontrado 3 (fuente Internet):


Este ejemplar se vende en Japón, como puede observarse es idéntico al de la colección, aunque en mejor estado y con cristales de repuesto.


En la caja, la palabra Cruz Roja en caracteres japoneses.


El vendedor califica el artículo como material médico de la armada imperial japonesa. Al igual que el siguiente ejemplar, cuyo vendedor afirma que se utilizó en la Segunda Guerra Mundial:


Para terminar con el tercero, propiedad de un museo, también en Japón:






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